2006/04/19

Diferencias

Tenemos diferentes estilos comunicativos. Habitualmente, nosotros nos centramos sólo en el mensaje, en lo que las palabras quieren decir. Vosotras añadís (y le dais más importancia) "color" emocional. Así, tenemos una mayor dificultad de entender ése subtexto. Es un rasgo específico masculino tener una mayor dificultad para entender/expresar emociones. Éste rasgo de personalidad ha sido además premiado socialmente y castigado aquel que no se ajustaba al modelo (así, los hombres no lloran) . Con todo, y con muucho entrenamiento, es posible aprender siquiera un poco a minimizar ésta dificultad nuestra. No por que sea mala sino para facilitar el encuentro con vosotras.
Muy relacionado con ésto es nuestra forma de expresar que queremos a una chica: estamos ahí. Es más, creemos que con nuestra sóla presencia o con hacer algo (habitualmente hacemos para demostrarlo) son indicadores suficientemente claros de expresión de ése sentimiento. En cambio, las mujeres necesitan más que se verbalice éste hecho, por éso pueden demandar más a su pareja que se lo diga, que le diga "te quiero". Y también ésta palabra puede tener diferencias de matiz. En el hombre es "te quiero pero tanto como puedo dentro de las limitaciones de ésta relación y de éste momento de mi vida, dentro de mis propias limitaciones, de mis propios miedos y trabas lo que no significa que no sea intenso y sincero". La mujer entiende "te quiero totalmente, para siempre, sin que nada o nadie antes o después de nuestro encuentro supere nunca éste sentimiento, amén."
Otra diferencia, es el empleo de la cuantificación: "Nunca y siempre" por ejemplo son más habituales en el lenguaje femenino para expresar un reproche -pero no sólo-, así tenemos los típicos "Ya nunca me dices que me quieres" o "Siempre quedas con tus amigos los viernes", aún sabiendo que ésto no sea cierto, hay una cierta tendencia a la magnificación o al tremendismo. Cuanto menos, así lo interpretamos. También pasa con los halagos, ojo.
A la hora de plantear un problema (un amigo o familiar en apuros,p.ej) nos pasa igual, los hombres siempre intentamos resolverlo y buscar una solución empleando además una acción directa. Hasta que la encontramos o hasta desistir por clasificarlo como irresoluble. Somos en nuestros actos. Vuestro método es más indirecto y además más social, implicando a más personas aunque sólo sea para hablar de ello. ¿Cuál es más eficaz?. No creo que deba hablarse de eficacia ni de eficiencia, relamente.
Por si alguien no se ha dado cuenta, estoy hablando de manera general. Es normal que haya excepciones y quien no se sienta identificado. Es lo que nos pasa al ser todos sujetos únicos (y maravillosos en nuestra unicidad). Cada individuo es fantásticamente irrepetible, modelo de sí mismo.

(Nota: En principio iba a ser una respuesta a los comentarios de la anterior entrada, pero ví que era en exceso largo...)

7 Comentarios:

Blogger Su dijo...

Yo a veces le especifico: "quiero que me escuches, no quiero que hagas nada" cuando le cuento una batalla. Otras veces dejo que esgrima la lanza y se lance contra mis molinos. Según me pille (y le pille a él, supongo).

20/4/06 09:22  
Blogger Ernesto de la Serna dijo...

Je, mi santa hace lo mismo cuando me cuenta algo: me aclara previamente que sólo espera que la escuche y que no espera que haga nada más. Lo que aún no he logrado es controlar mi impaciencia ante el "color emocional" que ella le añade y siempre le pido que vaya al grano. Y al revés, cuando yo le cuento algo ella siempre me pide que le dé más detalles, a lo que yo suelo responder que lo importante ya lo he contado...

Está muy interesante esta serie que has iniciado, Mikel, espero que sigas ilustrándonos a este respecto.

Un abrazo.

20/4/06 12:01  
Blogger Juan Haldudo dijo...

Es que somos así sin que medien factores culturales, ni sociales ni de crianza ni ninguna otra historia. Pero hay quien sigue empeñada en encajar la realidad en sus teorías a toda costa.

Una nota de "advertencia": el libro de E. Badinter -XY- tiene un importante sesgo psicoanalítico. Desbrozándolo se encuentran cosas interesantes.

Un abrazo.

20/4/06 13:45  
Blogger Misslucifer dijo...

Ah, que tranquila es la vida en soltería :P

21/4/06 00:02  
Blogger wilson dijo...

Sí, yo hago el esfuerzo, pero también exijo señales claras. Cansa mucho investigar, mantenerse alerta. Por eso cuando se alcanza la sintonía da tanto gustito, ya que al fin te relajas y puedes mantener una conversación de amigotes (el sexo mejor antes por si las vueltas de la conversación derivan por caminos espinosos ;-D).

Disfruté mucho leyendo estos articulillos, Mikel. Más, queremos más.

21/4/06 02:26  
Blogger rotops dijo...

Hasta hablando por teléfono me dice mi pareja muchas veces, sin equivocarse, ¿quieres dejar el ordenador un momentito y escucharme? Claro, que lo del momentito es subjetivo y relativo: Su duración ya no depende de mí.
Y es que -doctos en la materia hay aquí que lo sabrán aclarar- he oído que las evoluciones genéticas masculina y femenina han sido muy distintas debido a los roles tan diferentes que, tradicionalmente, han tenido hombres y mujeres. Así, el hombre ha desarrollado más la capacidad de concentración pero le es muy difícil hacer dos o más cosas a la vez, mientras que la mujer puede efectuar varias labores simultáneamente pero tiene más dificultad en concentrarse mucho sólo en una.
Esto explicaría que mi pareja me reprenda por teléfono mientras se va por los cerros de Úbeda para explicarme un tema que se cuenta en "un momentito".

21/4/06 11:54  
Blogger Juan Haldudo dijo...

Miss, ya caerás, ya... ;-)
Wilson, una de las claves de una relación es poder tener espacios diferenciados. Y sí, al final y pese a todo (como suena ésto) estamos impelidos a entendernos. Y al encuentro.
Rotops, ya se sabe, el tiempo es muy relativo. Yo tardo 20 minutos en estar listo, mi hermana tarda hora y media (mejor no dar pistas de parejas, no vaya a ser)
Un saludo.

21/4/06 13:10  

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